Tanto sufrimiento psicofísico, ha hecho que en este ultimo tiempo
prácticamente a nadie le envié un correo.
Y me sincero, este, será enviado a todos los seres que conozco, con la
responsabilidad de proteger vuestras direcciones de e-mail.
Por uno o más motivos, seguramente nos conocemos. Y si por respeto no le
tuteo, en esta ocasión me disculpo, pues a todos los pienso tutear.
Días y noches, soñé e imagine una vida normal o al menos parecida. Sin
embargo, el dolor espeso mis días y mis fuerzas.
Ase casi 5 años era candidata a una importante, pero resolutiva reoperación
al corazón, pero por carecer de medios económicos, puse en voz alta mi
necesidad.
Lamentablemente, diversos contratiempos de toda índole, postergaron dicha
operación. Y yo continué como pude desde donde estaba: mi hogar, hospitales,
sanatorios, otras ciudades, otro país, etc.
La muerte de mi amado hermano tiño de gran pena, mi vida.
En fin, la suma de tantas lagrimas hacia que cada vez vea mas lejana la
posibilidad de recuperarme.
Fui victima de múltiples injusticias, indiferencias, estafas, mala praxis,
humillaciones, etc. Y a pesar del agobio, persevere.
Hoy mi aorta tiene de 4 a 5 veces mas aumentado su tamaño, esta
prácticamente destruida, mis pulmones sumamente presionados por ella, mis
huesos y toda la parte músculo esquelética deformada. Comparan mis dolores
físicos con exactamente el mismo dolor que se produce al recibir una
apuñalada; es decir que si lo siento ocho veces, fueron ocho puñaladas o
sesenta y siete como llegue a sentir un día y en estos últimos meses siempre
son mas de 50 veces.
Te cuento que tenia una sola postura para dormir, pues ahora ni siquiera
sentada encuentro ligero descanso al intentar dormir o buscando alivio en el
medio de la agonía. Y lo peor de lo peor, te juro que es padecer de mis
débiles vías respiratorias.
Legalmente hace un tiempo intente hallar solución y en forma simultanea
vengo haciendo lo humanamente posible e imposible por ser escuchada. Porque
operarme en EE. UU., no es capricho.
Hoy necesito abrirte mi corazón de par en par y con mis entrañas, pedirte
por favor que me ayudes a no morirme.
Tus deseos y oraciones a mi favor son esenciales en esta cruel prueba que
me toco, pero no puedo evitar decirte que a parte del respaldo anímico y
espiritual, imperiosamente preciso apoyo económico.
A nadie le pido una determinada cantidad, tan solo lo que este a tu
alcance, así fuese 1 U$S (dólar americano) (porque sinceramente, me estoy
muriendo).
Siempre espere y espero revertir con esa cirugía que ahora tardara dos
días, mi dolencia. Pero soy conciente que también a esta altura si no me
operan o Dios hace un milagro, moriré.
Si esto pasa, recuérdame del mejor modo posible, y si por alguna razón no
fui la persona que esperabas que fuese, sábeme perdonar y si la vida te
permite conservar el contacto con mi pequeña y adorada hijita, por favor, no
te canses de decirle cuanto la ame y lo importante que fue para mi.
En ningún momento intento vencer tus sentimientos, tan solo pretendo que
sencillamente lo sepas.
Por todo esto vuelvo a pedirte que me ayudes y que en un tiempo record pues
queda poquito poquito, trates de hablar con otras personas, medios,
recomendar mi pagina web
www.lauraariza.com , si lo deseas reenviar este
e-mail, hacer algo a beneficio por simple que fuese, lo que sea, lo que
sientas, pero por favor ayúdame.
Una joven periodista actualizo los datos en mi página web y se agregaron
algunas cosas más que son importantes.
Quizás ya leíste mi página, pero te invito a que la visites nuevamente y la
recomiendes
www.lauraariza.com .
Te pido que por favor me respondas y en lo posible, muy pronto.
Perdón si fui extensa y ojala que la sensibilidad tuya y la de todos,
permita que muy pronto ya no sienta esas puñaladas y que este, fuera de
peligro.