Una mirada al trabajo del taller de panificación

El taller de Panificación permite a quienes deseen capacitarse, aprender sobre panadería y pastelería apuntando a una salida laboral. Este espacio forma parte de las propuestas municipales que ofrece el Centro Integrador Comunitario durante las tardes. Lucía Main es la profesora, parte fundamental de una cocina llena de sabores que se combinan en cada una de sus clases. Dialogamos con ella para saber más sobre el trabajo que vienen realizando.

“El taller empezó hace cinco años en El Triangular para pasar luego a dar las clases en el Centro Integrador Comunitario. Hoy en día se dan dos niveles, el primero es de iniciación en donde elaboramos todo lo que sería panadería y pastelería básica. Contamos con un orden progresivo en cuanto a la enseñanza porque se empieza a dar desde lo más básico como masas con levadura, masa batida, quebrada y así vamos sumando un poco de dificultad. En el segundo nivel se da todo más complejo y elaborado, por ejemplo en el primero hacemos el bizcochuelo y en el segundo ya le vamos sumando el preparar la torta, trabajamos con la decoración, chocolate y hojaldres”, explicó.

La preparación de este taller para el mundo laboral, permite que las alumnas no solo puedan contar con las herramientas necesarias para poder generar un microemprendimiento en el rubro, sino que también cuenten con las condiciones de salubridad e higiene correctas a la hora de manipular los alimentos. Al respecto Lucía señaló “en el segundo nivel se incorporó una capacitación de bromatología. Son dos clases donde José María, encargado del área de Bromatología del Municipio, les da una charla a las estudiantes y luego se les otorga la libreta sanitaria sin costo. Esto es como para finalizar el curso, donde más allá de la pastelería y panadería, se puede salir con una libreta sanitaria y comenzar a elaborar. Siempre teniendo en cuenta de que pueden ir creando su propio emprendimiento con asesoramiento del municipio”.

Durante la dinámica de las clases, Lucía está atenta a las inquietudes y requerimientos que surge “si quieren realizar alguna receta que no está en el programa, lo hacemos”, agregó.

“El taller está destinado para personas de 16 años en adelante. La idea de muchas alumnas es aprender para elaborar en sus casas, pero estos últimos años hubo alumnos que han querido buscar una salida laboral rápida, y por suerte han podido concluir esa idea”, detalló.

Es ya tradicional que este taller realice las tortas que se comparten durante cada festejo del Día de la Madre. Lucía, relató que en un primer momento “generalmente se compraban las tortas y se repartían. Un año hicimos tortas y cupcakes cuando el festejo se hacía en El Triangular, y desde ahí quedó la iniciativa. El primer nivel siempre realiza los bizcochuelos y rellena las tortas y siempre el segundo las decora porque ya tiene más práctica”.

En una reflexión final, resaltó la importancia del trabajo en equipo en un ambiente donde “la cocina siempre es alegre, damos desde la receta y a fin de año el grupo se consolida. El taller se empezó a mantener en cantidad de alumnos constantes durante el año y el trabajo en equipo hace eso. Además, se da desde panadería, cocina, lectura de las recetas y hasta matemáticas, porque muchas veces tenemos que dividir en las recetas y también se da teoría, y por whatsapp yo les voy dando algunos tips y consejos para que tengan en cuenta. Cada año vamos tratando de incorporar algo nuevo y que llame la atención así hay entusiasmo”.

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