El proyecto combina formación técnica, reutilización de materiales y compromiso con la comunidad. La iniciativa consiste en recuperar un antiguo banco de hierro donado por la Escuela Nina 20 de Junio y transformarlo en un espacio destinado a promover la escucha, el acompañamiento y la prevención.
«La propuesta busca generar un espacio que invite a detenerse, conversar y pedir ayuda. Desde el Consejo General de Educación se viene impulsando la campaña #HablemosDe, que va en sintonía con esta iniciativa que nuestros jóvenes llevan adelante. Consideramos fundamental que este tipo de propuestas se promuevan y acompañen desde el ámbito educativo, generando espacios donde las juventudes puedan expresarse, ser escuchadas y encontrar apoyo», remarcó la directora Departamental de Escuelas de Islas del Ibicuy, Fabiana Andrea Ferrari.
Bajo el eje «Transformando dolor en esperanza», los estudiantes aplican conocimientos de herrería, carpintería, metalurgia, pintura, medición y montaje para reacondicionar la estructura y darle una nueva función social. El banco amarillo, del color de la prevención del suicidio incorpora el mensaje «Más amor, atención, prevención», junto con un código QR y un número telefónico de contacto que permitirá acceder a información y recursos de orientación y ayuda.
De esta manera, los estudiantes ponen sus conocimientos al servicio de una necesidad concreta y demuestran cómo la educación técnico-profesional puede convertirse en una herramienta para transformar materiales, ideas y realidades en beneficio de la comunidad.







